Vale. Lo reconozco. Había perdido la fe en la música. Hacía años que no escuchaba nada que realmente me pareciera que fuese a seguir escuchando dentro de veinte años. Me quedaba el consuelo de que se había producido suficiente música de calidad como para tenerme ocupado el resto de mi vida, y que las generaciones por venir se las apañasen con el reguetón, o King África, o lo que sea…
Y, entonces, llegó Mika. Me lo habían recomendado hacía unos días, pero el mensaje se quedó en mi correo. Y ahora, no puedo dejar de escucharlo. Recupera lo mejor del glam de Queen, la libertad creativa, el uso intenso de las voces, los ritmos marcados por piano y el apoyo de coros, el uso de cuerdas sin cederles todo el peso musical…
Hoy me reconcilio con la música (nueva). Espero que para durar.
"Grace Kelly" es una maravilla…
domingo, 11 de febrero de 2007
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