domingo, 11 de febrero de 2007

Mika

Vale. Lo reconozco. Había perdido la fe en la música. Hacía años que no escuchaba nada que realmente me pareciera que fuese a seguir escuchando dentro de veinte años. Me quedaba el consuelo de que se había producido suficiente música de calidad como para tenerme ocupado el resto de mi vida, y que las generaciones por venir se las apañasen con el reguetón, o King África, o lo que sea…

Y, entonces, llegó Mika. Me lo habían recomendado hacía unos días, pero el mensaje se quedó en mi correo. Y ahora, no puedo dejar de escucharlo. Recupera lo mejor del glam de Queen, la libertad creativa, el uso intenso de las voces, los ritmos marcados por piano y el apoyo de coros, el uso de cuerdas sin cederles todo el peso musical…

Hoy me reconcilio con la música (nueva). Espero que para durar.

"Grace Kelly" es una maravilla…